El Otro Yo y Los Rusos Hijos de Puta contagiaron energía y le pusieron contenido al verano [review]

“Eres una dulce mascota de un sistema corrompido y serás destruido, destruido así! Eres una voz silenciada enmudecida, censurada y serás destruida, destruida así!”. Cuando se trata de un mensaje como este, ¿importa demasiado el envase? Son tiempos cada vez más plásticos y de falso buen tipismo. Son tiempos de frivolidad y de falta de contenido. Tampoco abunda el compromiso, claro está. Son tiempos también en los que parece no estar bien visto usar la cabeza. Y peor aún, parece que será cada vez más peligroso decir abiertamente lo que se piensa. Y en estos tiempos, el envase de El Otro Yo sigue siendo el overol, largo o corto, dependiendo de la época del año, y una música loca, aguda y … [Read more...]

Los Rusos Hijos de Puta y otro asalto a ruido armado [review]

Ver a Los Rusos Hijos de Puta siempre es un lujo. Pareciese que tuvieran una puesta en escena cuidadosamente pensada para cada recital. Pero no. Ellos son, antes que cualquier cosa, espontaneidad y autonomía. Y mucha indisciplina. Su música lleva a lugares marcadamente distintos. Un día están oscuros y rabiosos. Otro día están alborozados y radiantes. Nudistas, enamorados, odiosos o panfletarios. Qué más da. Cada show trae su propia vuelta. Y hay que atajarlo como venga. Son ellos. Y nada más parece importar, exceptuando a su creciente público que participa -tanto como ellos- en la conformación de aquella traviesa y pícara atmósfera rusohijodeputera que tomó por asalto a ruido armado la … [Read more...]

Arlt en la oscuridad

El grupo Ojcuro, responsable de esta obra, está formado en su mayoría por actores y actrices ciegos. Por eso, no es una obra que podés ver, en el sentido tradicional del verbo ver, con los ojos. Trencito en la puerta como en el jardín, seis escalones y todo lo que te daba seguridad y confianza queda ahí, en el último escalón, para pasar a confiar completamente en la persona que tenés adelante que te guía hasta tu asiento. “Ahora sí, sentate!” y te lanzás sobre la nada donde, por suerte, hay una silla. Al principio si abrís los ojos te mareás un poco; hay que tener paciencia y acostumbrarse a la oscuridad total. Lo que estás por percibir es la obra de Roberto Arlt La isla desierta, … [Read more...]