Sepultura y un paso aplastante por el día uno del Rock al Parque [review]

A lo que sería el peor Rock al Parque para muchos bogotanos, ya estaba escrito en miles de portales que lo que vendría para este fin de semana sería todo lo contrario a bueno. Pero para callarle la boca a todos esos portales de mala información, esta edición de rock al parque demostró volver a sus verdaderas raíces y al verdadero rock, haciendo batalla, incluso, contra los recortes de presupuesto que decretó la hacienda de la ciudad no sólo para el festival sino para la cultura de la misma en general.

En este sábado, mucho humo y nubes grises empezaron a tapar el parque, pero eso no dejó que los miles de asistentes metaleros, con cabelleras largas, taches, chamarras de cuero, todos de negro se agolparan en los diferentes escenarios para hacer el tan llamado pogo bogotano, que no es igual que ningún otro pogo a nivel mundial! Ojo. No es una exageración. Por Youtube pululan diversos videos de licuadoras y muros de la muerte donde participan no cientos, sino miles de personas.

El día empezó con bandas como Socavón , Forense y Abatroz (Conformada en el año 2000 en Bogotá, Albatroz es una banda de Heavy Metal con fuertes influencias de bandas como Stratovarius y Iron Maiden) son bandas que se han ganado el puesto de tocar allí a través de una convocatoria a nivel nacional y local, aunque no son muchos asistentes a esa hora, no deja de ser muy llamativo para las primeras personas que llegan al parque en busca de un buen lugar para las bandas invitadas y artistas internacionales. Ahora bien, en esta primera noche de festival, se alcanzaron los 90.000 asistentes con un concierto aplastante de la banda Sepultura que cerró el día en el escenario más importante. La banda de Belo Horizonte, la tierra del inolvidable 1-7, cumplió 30 años de grandiosa carrera y aunque no son los integrantes originales, el culto que se rinde por esta banda es gigante en Bogotá. Aunque al principio todo parecía mal ya que el sonido no estuvo para nada bueno, y la voz de Derrick Green no se escuchó, parecía en un momento como si hubiesen puesto mute y todos los asistentes nos asustamos pensando que esto se prolongara, luego de la segunda canción todo mejoró y todos los metaleros pudieron disfrutar de uno de los mejores recitales, sin duda, de esta edición de rock al parque.

Les contaré que una de las escenas más fuerte e influyente en este festival y en Bogotá en general, ha sido la metalera. Son los que se han mantenido y los que han persistido pasando los años, es así como puedes notarlo fácilmente cuando recorres las frías calles bogotanas en búsqueda de algo de cebada fermentada y los únicos lugares que encuentras son bares de metal. Es así como el festival desde casi sus inicios, ha dedicado todo un día a este género, sin mezclas u otras diversidades.

Como ya lo hemos mencionado, este año no se esperaba mucho del festival, ya que con la nueva alcaldía que lleva sarcásticamente el lema de “Bogotá mejor para todos”, se mutiló el presupuesto, y piensan en un futuro recortarlo aún más, afectando no sólo a la fanaticada que espera este festival anualmente, si no a miles de personas que viajan de otros lugares para el encuentro en la capital. Para este año además de la expectativa de corte de presupuesto, se tenía un cierto nerviosismo de lo que vendría como festival, ya que en algunas versiones del festival, se ha visto manchada por la lucha entre tribus urbanas, pero este año sería diferente, ya que con la firma de la paz en La Habana, Cuba, la visión de toda Colombia, sobre todo de la juventud, es diferente, y así mismo se demostró en el festival, varios recitales, mucho público de diferentes gustos, y mucha paz.

Aunque algunas personas discrepen del hecho de dividir los diferentes géneros musicales en los 3 escenarios habilitados, pero En ese sentido, siempre ha sido interesante ver cómo funcionaron los públicos en cada uno de los tres escenarios, cómo lograron unirse a pesar de la diferencia de tonos y ritmos que hacen parte de su gusto personal. Otro aspecto que llamó la atención fue una mayor sensibilidad de género, al ofrecer una tarima con un mayor protagonismo femenino. Se trató del escenario Eco, que este lunes contó con la participación de Mr Bleat, Elsa y Elmar, Leiden, Pedrina y Río y Cynthia Montaño. Artistas que representaron géneros distantes al rock duro: metalero y punkero propuestos principalmente en el festival.

Texto: Sara Navarro Bonett

Fotos: Jonathan Jaramillo

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