Rudeza y desgobierno, ebriedad, descontrol y pogo [review Rock al Parque, día 2]

El domingo fue el día para los amantes del punk y el hardcore. Para mi gusto fue el día más llamativo y visual de todos con toda su parafernalia puesta en crestas, cuero, tachas, botas, parches, etc. Si bien el punk en Colombia se origina en Medellín, Bogotá ha construido a su manera un escenario con una movida local bastante amplia generando bandas que juegan un papel importante dentro de la historia del punk colombiano y, naturalmente, en la de Rock al Parque. Bandas como La Pestilencia y Polikarpa y sus Viciosas han estado desde el inicio de la escena –e incluso del festival- y en la actualidad siguen vigentes dándole aguante y larga vida al punk capitalino.

A los punkys y a los seguidores del phycobilly les tocó madrugar, pues dos de las bandas más esperadas del día eran Nekromantix y Total Chaos, que tocaban, respectivamente, a las 2:00 y a las 4:20 de la tarde. No entendí las razones por las cuales la organización dejó a estas bandas internacionales al principio de la jornada, para mí, eran bandas que perfectamente hubieran podido haber cerrado, sin embargo, este madrugar no impidió que la ebriedad, el descontrol, el pogo y la irreverencia tan característica de esta escena pudiera florecer a plena luz del día.

Ahora bien, la jornada arrancó con la banda distrital Mal Gusto, que era la encargada de dar el paso agigantado a la reconocidísima banda de psychobilly procedente de Dinamarca Nekromantix. Este trío enérgico y potente liderado por Kim Nekroman (único miembro fundador de la banda), lleva a cuestas un bajo en forma de ataúd con una cruz en la parte superior que lo hace llorar, gritar y bailar sobre el escenario. Su puesta en escena es imponente y su actitud hostil en lo que al show refiere. Hay mucha versatilidad lírica y corporal. El movimiento constante y frenético hace que el trío se ponga de rodillas y se arroje osadamente sobre el escenario cada vez que puede. Nekromantix hace zapatear a cualquiera. Estos tres maestros del phycobilly tienen una energía desbordada y demostraron que no se necesitan tantos para despertar y hacer brincar a muchos. Creo que ellos esperaban mucha más respuesta del público. En la rueda de prensa les preguntan: ¿cómo ven la escena del phycobilly en Colombia? y Kim evade la pregunta pasándosela al guitarrista Francisco Mesa, que dice: “Yo desde el escenario no pude ver mucho, había uno de pelo verde que estaba al frente saltando todo el tiempo, pero del resto no vi muchas cosas. Esperamos volver y que crezca más la escena”. Kim habló sobre lo bueno de tener muchos géneros musicales dentro de un festival y lo grandioso que es tanto para el público como para las bandas asistir a un evento de esta magnitud en donde conviven diferentes géneros. El líder también mencionó que a pesar de que el phycobilly no es un género muy político no quiere decir que no se tenga una opinión concreta sobre el mundo y sus avatares, dejando claro que no son extremistas ni pretenden serlo y que lo que les interesa puntualmente es pasarla bien con lo que vaya surgiendo disco tras disco y fecha tras fecha.

Los siguientes en subirse al escenario fueron los Triple X, banda bogotana muy conocida que nace a finales de los noventas ostentando un sonido sucio y descarnado con letras que deambulan en medio de los excesos y la perdición del individuo de ciudad. Triple X ha sabido posicionarse en la escena convirtiéndose en una de las bandas insignia dentro del punk bogotano. Mauricio Arias, líder, voz y guitarra, se sabe comer el escenario preso de una hostilidad muy él, que se complementa con mensajes políticos y sociales de calle que reivindican la libertad en todos sus términos y que no dejan tabú en pie. Serían los Triple X junto con una integrante de Polikarpa y sus Viciosas los que subirían los ánimos del público antes de que salieran a escena los yanquis de Total Chaos, la legendaria banda que viene rompiendo cabezas desde 1989 y que se ha venido convirtiendo en un clásico del género. El pogo fue uno solo incansable y fulminante. Rob Chaos portaba su clásica cresta negra bien parada e hizo retumbar el escenario principal sin dar tregua al mínimo respiro, pues la rapidez de sus canciones y la fluidez de la guitarra proporcionaba un placer que enloquecía y embriagaba de anarquía poniendo a todo el mundo a full. “Estamos acá todos juntos, este es nuestro show, esta es nuestra casa, esta es nuestra escena, esta es nuestra familia”, dijo en la rueda de prensa el bajista Ryan Perry. “Aquí estamos todos unidos, la música es universal, hay que estar unidos siempre en la música”, replica el velocísimo baterista Miguel Conflict. Un lujo poder toparse con esta banda y este show en una tarde que se vistió de rudeza y desgobierno.

El tiempo seguía y el turno era para las bandas locales Narcopsychotic y Ataque en Contra, esta última con más de 20 años de trayectoria, precursora dentro de la nueva escuela del hardcore en Colombia. Su propuesta tiene un amplio contenido social y contestario. En escena hacen constantes llamados a la reflexión, entre los cuales se destacó aquella que abogaba por todos los niñ@s victimas de desnutrición en la guajira colombiana. Enseguida pasaron los alemanes Atari Teenage Riot con su particular digital hardcore y la banda local Koyi K Utho con su ya acostumbrado metal industrial y su característica puesta en escena en donde el maquillaje y la vestimenta interactúan de manera directa en un show lóbrego y contundente. Hay que decir, y no está de más, que Koyi K Utho ha sido telonera de artistas como Marilyn Manson y Sepultura.

Con un público enardecido todo quedó dispuesto para ver a los californianos de ascendencia mexicana P.O.D, que era la banda encargada de cerrar el escenario principal del segundo día. Sonny, el vocalista, supo devorarse el escenario mezclando un estilo particular entre rapero y metalero. El tipo es un genio en escena y no paró de saltar en ningún momento mientras jugaba con los cables del micrófono generando una densidad que sólo podría terminar con todo estallado y vuelto mierda. Gran show, en el que hubo espacio hasta para regalar varias gorras al público. Tocaron temas clásicos de su repertorio como This goes out to you, Murdered love, Will you, Roots in stereo y los infaltables Youth of the nation, Revolution y Alive-Satellite con el cual sellaron su presentación. Inmejorable cierre para este día con los pesos fuertes de este rock al parque.

Texto y fotos: Dahian Cifuentes (enviada especial)

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