Sick Porky: “Somos una banda democrática” (Entrevista)

SOMBRA-4Es jueves por la noche y en una esquina de Colegiales dos integrantes de Sick Porky se encuentran con Brandy con Caramelos para hablar de música, toda una rareza en estos días en que a cada hora, minuto y segundo se habla de la participación de la Argentina en el Mundial de Brasil. Mientras todo eso sucede acá nomás, a unos pocos miles de kilómetros, la banda ultima detalles para presentar Los Descarnados, su flamamte disco, junto a sus amigos de Los Antiguos en el coqueto Niceto Club.

Leandro Spatola (bajo) y Jeremías Stutz (guitarra) lamentan un poco no poder hacerse una escapada al vecino país para sentir un poco la fiebre futbolera, pero a la vez sienten un gran entusiasmo ya que están próximos a jugar su propia final del mundo, tocando los temas de un disco que camina solo y que los llena de orgullo.

“Lo que nos pasa hoy es que por primera vez encontramos la calidad de audio y la maduración en las letras que buscábamos. Por eso ahora estamos para que nos conozca mucha más gente de la que nos conoce. Sin cambiar nuestra forma de pensar ni la música que tocamos, este es un disco que puede llegar a ser masivo, tranquilamente”, arranca Leandro, el bajista, y completa la idea: “Por ahí los otros discos eran más para la movida en que nos manejábamos, digamos que eran más de culto. Hoy por ahí con la calidad de audio y las letras más personales que tenemos estamos en un momento de crecimiento. Sentimos que estamos para tocar donde sea, tanto en escenarios chicos como grandes. Queremos llegar a más gente”.

Como ya se ha dicho en este mismo medio, Los Descarnados suena guitarrero, compacto, contundente y épico a la vez. Sin dudas que es un disco que refleja perfectamente el momento de maduración al que ha llegado la banda, tanto en lo musical como en lo organizativo.

“Tenemos roles y cada uno se ocupa de lo que más puede hacer. El y yo somos la cara de la banda, los que hacemos las notas. Después hay otro que sabe más de diseño y así con todos. Nos vamos complementando porque es difícil coordinar seis cabezas y porque somos una banda democrática. Por un lado está muy bueno, y por el otro no, porque al ser democrático cada uno quiere dar su opinión. Si nosotros fuéramos Steve Harris o Lars Ulrich nos cagaríamos en todo y diríamos lo que hacer, pero eso no pasa, aunque a veces lo quisiéramos”, explica Jeremías. “A veces tardamos mucho en concretar una idea, pero eso es lo que le da sentido de unidad a la banda. Nosotros queremos que Sick Porky sea un ente de seis personas y no de una sola”, agrega convencido.

-Llevan 17 años como banda y mucho camino recorrido, ¿pero qué harían distinto si hoy pudieran empezar de nuevo?

-Lea: Siempre nos quedó la espina de que podíamos haber grabado más discos. No tenemos los discos que podríamos tener por la cantidad de años que tenemos como banda, pero lo que pasa hoy no pasaba hace 15 o 17 años. Hoy grabás un disco en tu casa y antes no. Entrar a un estudio implicaba una guita que por ser pendejos no teníamos. Y logísticamente era todo mucho más difícil. Siento que podíamos haber grabado algún disco más, pero por algo las cosas se dieron así.

-Jere: Uno va creciendo a la par de la banda. No te lo tomás con la misma seriedad a los 20 años que a los 30. Antes éramos todos chicos, nos juntábamos a andar en skate, a tocar, joder y escabiar. La banda por ahí era algo secundario.

-Lea: Y en un momento nos dijimos “che ¿qué hacemos? ¿seguimos boludeando o vamos en serio?”. Y uno ahí empieza a crecer como músico y a considerarse músico, porque antes no me consideraba músico.

Parece mentira pero a todo el mundo le suele pasar lo mismo cuando supera la línea de los 30, edad en la que hay que tomar decisiones que convenzan a uno mismo y a ese entorno que parece mirar siempre con cara de desconfianza. Pero lo bueno para este grupo de seis personas es que ya encontraron las claves y herramientas para ir rindiendo los primeros exámenes de la adultez.

-Por ahí tienen el apoyo de sus familiares, pero nunca falta uno que dice “mirá este pelotudo que sigue con la guitarrita”… ¿Cómo enfrentan esa mirada?

-Lea: Es una decisión personal y grupal. Nosotros no podemos decir “larguemos todo, vivamos todos juntos y conquistemos el mundo”. Ya tenemos más de treinta y tenemos familias, pero sí podemos hacer las cosas seriamente. Decidimos trabajar para sobrevivir y tener la mayor cantidad de tiempo la cabeza en esto. Hubo un cambio en eso y ahí es cuando la gente empieza a entender que no sólo “tocás la guitarrita”. El tema de cómo te considera la gente cambia cuando te empieza a ir bien y ahí ya no sos el mismo boludo de la guitarrita. Para vos sí seguís siendo el mismo boludo (risas), pero para los demás no.

-Jere: Y la gente no sabe todo el sacrificio que hacemos para llevar adelante esto…

-Lea: Nosotros hemos postergado familia, novias, laburos, un montón de cosas por seguir con esto. Por suerte uno se da cuenta que lo que más quiere es esto y que somos privilegiados de poder juntarnos a hacer música con nuestros amigos. Nosotros estamos en la sala haciendo música mientras preparamos un tema, un show, un viaje. Y eso te mantiene el espíritu joven, ya que nos gusta mucho hacerlo.

Y sin dudas que hoy el terreno se presenta más firme que antes para ir y tomarse en serio lo que ellos hacen. En los últimos años han surgido una gran cantidad de bandas que se fueron agrupando alrededor del fogón stoner y forzaron la apertura de puertas para alojar a un público que les presta atención y respeta sus propuestas a pesar del constante aterrizaje de bandas extranjeras.

-¿Sienten que se le está dando más bola a la música de acá y que hay más respeto?

-Jere: Yo creo que sí y si lo miro desde la óptica de Sick Porky, en el último año nos invitaron a Vorterix cuatro o cinco veces y a la Rock and Pop dos o tres. Eso antes no pasaba. Ahora ves a Los Antiguos en el Sí y en la Rolling Stone, pero creo que es la evolución natural. Si esa escena venía fuerte era natural que la prensa especializada se empezara a fijar, pero creo que es un laburo que hay que hacer. Todavía hay varias barreras por derribar y cabezas por abrir.

-Parece haber público para todas las propuestas locales…

-Lea: Sí, ahora en septiembre viene el Noiseground Festival, con 20 bandas en tres días. Y va a pasar de todo ahí, ya que hay una movida que está sucediendo. Ya el año pasado estuvieron los tres días a pleno. Si hay tanta gente que va a ver los shows es que algo está pasando y mientras vayamos todos para el mismo lado se nos va a dar cada vez más pelota.

-Cambiando un poco de tema, ¿cómo llegaron a esta linda amistad con Fernando de Catupecu y que llegue a meter esa voz bestial en Encogemente?

-Jere: A los pibes de Catupecu los conocemos desde el 99 y nuestro ex batero los conocía desde antes. Después hicimos la onda en el estudio con un demo que nos empezó a grabar Gaby y que por suerte nunca salió, ya que era un Sick Porky arcaico, nada que ver con lo de hoy. Y bueno, los empezamos a conocer ahí y pegamos buena onda y ya en 2013 Macabre nos grabó el demo. Respecto de lo de Fer, en un viaje a Misiones dijo que quería cantar en un tema, pero no es que le anduvimos chupando el orto. Ni siquiera se lo pedimos.

-Lea: Fer hace algo cuando le gusta. El está copado con nuestra banda y por eso también nos aconseja.

-Digamos que ya es un productor adicional…

-Lea: Y sí, probablemente en el próximo disco participe desde ese lado en algunos temas y en todo lo que se pueda. Como experiencia está buenísima, ya que no creo que haya tanta gente generosa en el ambiente musical.

-¿Son de escuchar su propio disco?

-Lea: Mirá, yo no lo estoy escuchando tanto ahora porque no tengo los medios, pero me gusta escucharlo. Ahora lo que pasa es que no tengo walkman (risas).

-Jere: Sí, lo escucho un montón y es el que más me gusta. Nos identificamos mucho con la composición y las letras que logramos. Yo lo que hago es escuchar un tema del primero, uno del segundo y otro del tercero y digo “uh mirá cómo suena” y la sigo flasheando. El próximo disco quiero que me rompa más la cabeza y me gusta mucho ese desafío.

En Los Descarnados lograron condensar su rock pesado, como ellos lo denominan, con tango, folclore y algunas sutilezas árabes. Y sin sonar pedantes ni herir ninguna susceptibilidad metalera, sostienen que es importante ir incorporando nuevos sonidos.

“En estos últimos años se nos abrió bocha la cabeza. Cada uno tiene su banda fetiche, pero estamos abiertos al tango, al folclore, al flamenco, y al jazz. Y eso se nota porque abrimos el disco con una introducción de tango. Pasan los años y vas incorporando muchas más músicas. Yo creo que es una maduración personal en la que vas encontrando tu personalidad y tu estilo. Del metal y el rock pesado no vamos a salir nunca, pero podemos abrir el abanico e incorporar otras cosas”, explica Jere, quien a la vez confiesa que la banda intenta por todos los medios no descartar ninguna idea que pueda derivar en una futura canción: “Es que jamás nos sobró un tema. Siempre llegamos con lo justo y necesario”.

¿Y el futuro inmediato?

“Hay muchos planes y mucha gente dispuesta a ayudarnos. Por suerte siempre tuvimos gente que creyó en nosotros, como Pablo Fernández de Zonda Records, y ahora Pablo, de Scatter, y Favio Flores, de Noiseground. Toda gente que nos viene dando una mano desde hace bocha y ve que lo que uno hace le llega a otras personas”, dice Jeremías y muestra por enésima vez todo su entusiasmo, el mismo que sienten los otros cinco integrantes de su banda. Y sí, no es para menos.

Alejandro Panfil

Fotos: Santi Sombra

Comments

  1. Anónimo says:

    muy capos !

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