Mau Mau o la tercera parte de la noche [Teatro]

Aparentemente, el director de esta obra (Juan Parodi) buscaba contar la historia reciente de la Argentina desde un solo lugar, una única perspectiva, si es que esto era posible. Junto con la ayuda de Santiago Loza logró plasmar en este guión sus inquietudes y el punto de vista elegido fue la conocida boîte de la noche porteña: Mau Mau.

Mau Mau - Credito Ignacio Coló

Foto: Ignacio Coló

Para todos aquellos que ni se enteraron de su existencia, este antro del perfume importado y la conversación superficial abrió sus puertas en 1964 y se mantuvo durante tres décadas. Era el lugar de la clase media alta y los políticos, deportistas, artistas y modelos famosos donde se tomaban copas, se bailaba y se posaba para la revista Gente. En consecuencia, la obra cuenta la historia menos relevante e interesante de la Argentina de los años 60, 70 y 80. Quiero decir, por ejemplo, que la subversión en el relato de Rita y Mecha, sus protagonistas, es una banda de melenudos con olor a pachuli y sin elegancia. Son dos mujeres jóvenes que representan el estereotipo de la mujer de esos años y de esa clase social, muy parecido al del mismo tupper de ahora, que no usan lenguaje soez, que buscan un marido con estatus (en el fondo son más baratas que las prostitutas pero que no se note), que construyen sus prioridades desde la barra del boliche y que dicen ‘colorado’ porque ‘rojo’ es de comunistas.

Entre el conjunto posible de historias mínimas, la de Mau Mau es tan elitista y snob, tan ignorante y clausurada que pareciera no haber razones para contarla. No obstante, se trata de buena parte de la clase dirigente, económica y políticamente relevante de nuestro país y, entre risas, es un cuento que da mucha pena. La imagen mental que resume la obra en mi cabeza está compuesta por bombas que estallan en el exterior y adentro de Mau Mau Rita le dice a su amiga: “¡Bailá Mecha, bailá!”

No nos hagamos los roqueros ahora y salgamos a señalar a los “chetos” porque esto es teatro y su representatividad y capacidad simbólica no deja “títere con cabeza” diría mi abuela. Es verdad, son estereotipos y está lleno de excepciones. Pero todos los grupos tienen un núcleo cerrado y una barra desde la que construye sus prioridades. Todos somos la excepción pero también la regla, mal que nos pese. Por eso repasar nuestro relato nacional en boca de estas ‘tilingas’ de caricatura nos muestra una parte de la realidad que quizá no conocemos pero también nos pone frente a nuestro propio relato y al de quienes tenemos alrededor. Pienso en cómo representa nuestro teatro nuestro país y me animo a decir que esta obra es la contracara de Vago, de Yoska Lázaro: Argentina desde Arroyo y Suipacha y desde una villa del conurbano y en el medio, la vida.

Pero también podemos ver esta obra con la historia argentina como excusa y a sus protagonistas como víctimas sobrevivientes de una estructura social envilecida. Es una historia de amistad y de fidelidad, de la difícil dinámica de la relación de afecto y pertenencia. Son dos mujeres que están solas pero juntas. Son dos marginadas que, perteneciendo a esa élite, se quedan sin príncipe, sin glamour, sin juventud y sin reconocimiento. Son, como dice una de ellas sobre el final, las que salen cortadas en el margen de la foto que publica de revista Gente. Mientras todo el resto hace su vida, mientras las otras chicas se casan y tienen hijos, mientras el país cae en dictadura y recupera la democracia, ellas siguen bailando tratando de no pensar y de disimular el abandono y el ostracismo social. Al fin y al cabo es una pieza sobre intimidad social.

Las actrices que conforman el dúo Ácido Carmín logran transmitir ese patetismo con el que es difícil conectar: insisto en la pequeña historia menos interesante de nuestra patria. La noche enigmática y misteriosa que ha inspirado tanto es en este caso el escenario de lo más banal. Como su director se encarga de aclarar, no se trata de un documental sobre Mau Mau. La actuación es buena y la idea también y en su ejecución hasta nos saca una que otra risa.

Mau Mau o la tercera parte de la noche está en el teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378, a dos cuadras del Abasto) los Lunes a las 20:30 hs. Sigue igual en 2015.

Mau Mau Ficha técnica
Autor: Santiago Loza
Actúan: Eugenia Alonso y Gaby Ferrero
Actor invitado: Juan Manuel Casavelos
Diseño gráfico: Leandro Ibarra
Diseño de vestuario y escenografía: Gabriela A. Fernández
Diseño de iluminación: Matías Sendón
Coreografía: Mayra Bonard
Asesoramiento musical: Fabián Dellamonica
Prensa: Duche&Zárate
Producción ejecutiva: María La Greca
Asistencia de dirección: Gustavo Armando
Producción general: Acido Carmín y Juan Parodi
Dirección: Juan Parodi

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