Blumenberg entre la filosofía y la imaginación

blumenberg-sibylle-lewitscharoff_MLA-O-5028732976_092013No juegues con las profundidades del otro (…)
No había que molestar al otro con el propio miedo
y no se debía despertar el miedo del otro intencionalmente.

Hay que suponer que quien se acerca a esta novela no tiene por qué saber quién fue Blumenberg. Y verdaderamente no es necesario conocer su obra para apreciarla, aunque es inevitable tentarse y buscar cuál es la relación entre este filósofo alemán y un león. El principio es tan delirante que no sabemos si nos estamos metiendo en una historia tipo Murakami o simplemente la autora ‘banquineó’, por ponerlo de alguna forma. En 1982 hace entrada en la vida del intelectual, en su estudio, un león que lo acompaña hasta su muerte. Tal como oyeron y para evitar dejar el texto en la segunda página, Blumenberg trabaja en su escritorio acompañado por un león, adulto, paciente y para nada hostil ¡A no desesperar! Al ir adentrándonos en esta historia, nos encontramos con una red compleja de relaciones simbólicas entre hombres y mujeres que gira en torno a algunas ideas interesantes sobre la verdad/realidad y lo simbólico. Sin dejar el terreno del realismo mágico, Lewitscharoff logra contar experiencias humanas y cotidianas con toda coherencia.

En realidad, Blumenberg trata sobre la vida de un grupo de estudiantes bajo la influencia de su profesor de filosofía, para bien y para mal, para lo poético de la locura y la depresión y para la aventura y la seguridad. Lo que nos muestra es el cambio, la transformación que está implícita en toda vida y que, en rigor, le da valor. No quisiera adelantarles mucho de la trama porque la sorpresa es uno de los factores más interesantes de la prosa de Lewitscharoff, llena de giros y cambios. El modo en que entra y sale de las distintas biografías permitiendo que entre y salga del relato la figura de su narrador, es el canon de lo inesperado. Estas historias se relacionan a veces sin tocarse, a través de un entramado simbólico que tiene una fuerza inusitada pero, al parecer, sin abandonar a los personajes a su soledad. “Arreglárselas sin testigos era más difícil de lo pensado.” Así, cada cual debe lidiar con sus universos semánticos anclados en sus diferentes realidades. Estas ideas suspenden los juicios morales porque, como piensa el personaje de Blumenberg “el problema no era si uno podía decir que algo era malo, sino cómo y cuándo se podía decirlo. Ella [por Hannah Arendt] no comprendía en absoluto la fuerza de lo simbólico.” Este libro es una introducción a comprender precisamente este poder.

Por esta razón, nos encontramos con muchísimas e interesantísimas reflexiones que interrumpen la lectura de manera positiva. Llegamos a algunos párrafos en los que resulta imposible no dejar el libro por unos minutos para pensar antes de retomar. Nos toca reflexionar, en un ámbito de calma e intimidad, acerca de la verdad, del amor y la amistad, de la religión y el agnosticismo, de los riesgos de la memoria y el valor del olvido (“El olvido era necesario. Sin el saludable efecto del olvido el nuevo Estado no se hubiera podido civilizar en absoluto”: controversia no menor), de la salud y la locura, en fin, de la vida y de la muerte.

3489297777.Quizás una de las conclusiones más ricas extraída de lo simbólico hecho relato es la siguiente: “La verdad debía transformarse, pero más bien bajo la forma de paulatinas metamorfosis, sin una rigurosa aniquilación de antiguas descripciones y antiguos modelos de pensamiento ya perimidos. (…) Quizás era incluso el comprender que nunca se estaría en posesión de la verdad lo que hacía libre y lo que más se aproximaba a ella, absolutamente al contrario de la promesa de que la posesión de la verdad era la que hacía libre.”

Se viene el clima más cálido y la primavera ya nos invita a una nueva forma de lectura, tal vez al sol en alguna plaza o en algún bar acompañando la experiencia con una cerveza bien fría. Blumenberg es una novela hermosa, inclasificable y extraña, corta y profunda, que nos entrega la literatura contemporánea alemana. Adriana Hildalgo publica una traducción accesible de esta obra de 2011 y nos da la posibilidad de probar uno de los que bien pueden convertirse en un futuro clásico.

LEWITSCHAROFF, S., Blumenberg, Buenos Aires, Adriana Hidalgo editora, (2013).

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