Pánico y locura en Palermo

El coleccionismo nos puede dar una terrible sensación de mortalidad, tal como lo expresara, palabras más palabras menos, el periodista y escritor Simon Reynolds en su libro Retromanía, porque una colección, para ser tal, debe incluir inexorablemente el factor tiempo, tiempo que pasa y no vuelve más. Pero esa escalofriante sensación de caer en la cuenta de que nos vamos poniendo cada vez más viejos se puede dar con mucha intensidad en el caso de que nos dediquemos pura y exclusivamente a mirar los objetos, clasificarlos, limpiarlos y ordenarlos de diferentes maneras sin dejar que tengan vida propia, que se escuchen, que se ensucien, que salgan de sus prolijos envases y, de ser necesario, que se rompan.

Todo eso que apasiona a Walas, como las tablas de skate, los discos, los muñecos bizarros o los viejos singles de héroes como Joy Division, Richard Hell o los Clash, ahora salen de ese rinconcito de su casa para que todos aquellos que aprecian esta forma de vivir el rock puedan contagiarse, inspirarse y seguir amando esta cultura aunque muchos otros digan que, pasados los treinta, hay que madurar y dejarse de joder con la patineta, los recitales y todo eso.

Anunciado desde el escenario del Vorterix durante la presentación de Aerial 13, Pánico abrió sus puertas en Costa Rica 4831 con Walas como anfitrión de lujo-la prueba de ello es que no se le cayeron los anillos a la hora de reponer latitas de cerveza para amenizar la velada-y con dos propuestas más que interesantes entre tanta pilcha skater, como la muestra del Dr. Alderete, ilustrador mexicano que trabajó, entre otros, para Los Fabulosos Cadillacs, y el minishow de Los Kahunas, con ese surf rock que tanto inspira al cantante de los Massacre y lo hace sentir un Amo de Dogtown en versión porteña.

Alguno por ahí se preguntará qué tiene de rockero un local comercial en pleno Palermo Soho. Y sí, aunque en la planta superior vaya a funcionar el futuro Museo Argentino de Skate, se trata de un local que necesita vender productos para generar ganancias y pagar los impuestos (Sí, Lemmy, por más rockero que sea, también paga impuestos). Pero bueno, ahí está el desafío que emprende Walas con Pánico, el de ponerle rock a Palermo antes que el rock se siga palermizando.

Alejandro Panfil

Dejá tu mensaje

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: