Zama y la existencia

“No se puede renunciar a vivir medio día: o el resto de la eternidad o nada.”

ZamaLibroDiBenedettoDedicado a las víctimas de la espera, Zama, del mendozino Antonio Di Benedetto, es la historia de Diego de Zama, un funcionario de la corona española que vive, por ponerle nombre al lugar, en Asunción del Paraguay. Es 1790 y este hombre, separado de su familia, espera. Espera principalmente poder irse, volver a Buenos Aires o mudarse a la tierra prometida madrileña. Pero, en el medio, espera que le paguen. Y entretanto, espera que una mujer lo ame con pasión. Y luego espera un hijo en lugar de sus hijos; y más tarde espera el momento justo. Todo viene y va con el río. “El agua, ante el bosque, fue siempre una invitación al viaje, que él no hizo hasta no ser mono, sino cadáver de mono. El agua quería llevárselo y lo llevaba, pero se le enredó entre los palos del muelle decrépito y ahí estaba él, por irse y no, y ahí estábamos. Ahí estábamos, por irnos y no.”

Zama está en tránsito, temporariamente acá, con la mirada puesta allá, en la promesa de otra vida. Como un purgatorio o como la vida en general. Pensaba en la famosísima frase de John Lennon que definía que “life is what happens when you are busy making other plans”. Es el drama de la existencia en verdad: estar acá, en tránsito, pero ¿para qué?; ¿entre qué y qué? Ante el descubrimiento de este dato, de esta vida, en general sobreviene la desesperación. Pero Zama lucha por no desesperar y por eso el tránsito deviene espera. “Pero hice por ellos lo que nadie quiso hacer por mí: decir, a sus esperanzas, no.” Nadie le avisó que la espera es en vano. Di Benedetto tardó un més en escribir esta novela, en el tiempo que le pudo robar al periodismo, su profesión en 1956. Pero, a pesar de esta extraordinaria hazaña de velocidad, el texto no se apura.

Zama di benedetto

Por el contrario, nos lleva a los tiempos de aquellos tiempos, más pausados, más reflexivos, necesariamente más pacientes. Lentamente va perdiendo esperanzas mientras encuentra los grandes temas del existencialismo y de la existencia que el escenario aislado no le provee. “Se me ocurrió que era como buscar la libertad, que no está allá, sino en cada cual.”

A veces da miedo enfrentar una historia que está situada en la colonia, porque nuestra experiencia escolar de la gauchesca y el tema del “color local” nos previene contra el tedio. Pero este es, como dice Sarlo, un regionalista sin regionalismos. Su castellano neutro, intemporal, que se ríe un poco de un español anticuado pero que habla como nosotros, no es de ninguna época. Sin embargo, es de acá. Y lo que importa no es lo fáctico, los datos, sino lo que se lee entrelíneas, las sensaciones que esta lectura ha provocado en tantos lectores y que la convierten en un clásico argentino. No hay causalidad, sino continuidad y casualidad. Las descripciones de los paisajes están siempre ancladas en estados de ánimo, en reflexiones del personaje, en su circunstancia: el niño embarrado que se confunde con la tierra, los ojos que se abren construyendo el alba, las sombras de una habitación llena de los fantasmas de la intimidad. Es imposible no revivir un poco la angustia de El extranjero de Camus, otro imperdible.

zama 2

Todo esto justifica que esta sea su séptima edición, a cargo de la genial Adriana Hidalgo editora, que cuida de nuestras bibliotecas y de nuestra literatura. Es un libro que aparece en un momento importante, en el fin de los grandes relatos, en el descubrimiento de que todo lo que la cultura occidental representaba había fracasado. Y como Diego de Zama, tantas veces miramos el río esperando que algo pase, que la suerte venga envuelta en papel madera, que los nuevos ideales le den sentido a este continuo de ser hacia dónde. Es indignante que siempre recurramos a autores de otros horizontes para buscar lo que tenemos en casa. Los latinoamericanos tenemos que leernos también. Le debemos a Zama, a Argentina y a nuestro continente la reverencia que tantas veces desplegamos frente a lo que se escribe lejos y en otros idiomas. Además hay que apurarse porque Lucrecia Martel está preparando la versión en cine y hay que tenerlo leído antes de verlo en pantalla gigante.

Zama (1956), Antonio di Benedetto, 2013, Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires

Comments

  1. Muy bueno me encantó y cuanta razón siempre esperando algo me indentifico, voy a leer el libro completo!!!!!!!!!!!!!

  2. Tremendo libro, va de menos a mas. O te vas hundiendo, no lo se. El ultimo tercio es de lo mejor que he leído en mi vida. Me debo leer otras obras de Benedetto, no se si valdrán tanto la pena.

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