Taura: “Nos vamos continuamente del lugar de comodidad” (Entrevista)

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En los últimos años hubo críticas de todo tipo sobre cierta metamorfosis experimentada por el rock argentino, ya sea a nivel artístico, estético y actitudinal. Y esas criticas, algunas con un toque de maldad pero que no viene al caso detenerse en ellas, fueron hacia aquellos grupos que hicieron uso y abuso de la formula y cayeron en el aburguesamiento. Puede que sea verdad, puede que no, y puede que se caiga a veces excesivamente en la subjetividad debido a los gustos personales de cada ser en el mundo. Lo cierto es que una de esas bandas que le escapan a los rótulos, a las etiquetas y a los lugares de comodidad es Taura, que a pocos días de llegar nuevamente a La Trastienda se prendió en una charla con Brandy con Caramelos que duró más de tres horas, porque los temas no fueron otros que la música: la forma en que la hacen, la sienten y la consumen. Y cuando se habla de arte sin futbolizarlo y se trata de un intercambio de ideas y no de una mera notificación de posiciones rígidas, vale la pena quedarse toda la vida discutiendo estos temas con Gabriel (voz) y Santiago (guitarra).

-En términos de escena de rock, hay una especie de nostalgia respecto de otros tiempos en los que existía una escena compacta, alternativa, independiente, contestataria, etc. ¿Taura se siente perteneciente a una escena, pretende inaugurar una escena?

-Gabriel: Taura no pertenece a ninguna escena. No lo veo positivo ni negativo. Una escena conceptualmente implica un movimiento y un movimiento implica mismos ideales, mismas opiniones, mismas formas, misma nobleza, ir por el mismo camino y esto no es una escena. No en el rock, haciendo el paralelismo y el sinónimo de escena en movimiento. Es mentira eso. A mí me gusta tener amigos. Yo voy a ver una banda de un amigo si me gusta. Taura no tiene que ver con ninguna escena ¿por qué? Taura origina algo propio e invita a ser partícipe a pares: por ejemplo, en el caso nuestro, ofreciendo a partir de nuestro trabajo de años, la posibilidad de que una banda sea partícipe de un show organizado por nosotros. En un alto porcentaje de los casos ha salido bien  y las bandas siempre nos han agradecido, siempre han estado contentas y nunca han objetado algo de lo que nosotros ofrecíamos. Y el 2% nos devolvió la gentileza. El 1%… Uno tiene amigos y está buenísimo tener amigos, pero yo no puedo hablar de una escena cuando yo a una banda le pido que me traiga el equipo de bajo de backup por las dudas que se rompa el nuestro y me dice que no porque tiene que pasar por la sala. ¿Escena? Escena en el teatro. A mí me encanta tener amigos que tengan banda. Yo soy fana de bandas de acá y voy a verlos y el que lea esto va a saber que es verdad. Yo voy a ver bandas de acá en el under, voy a ver a Sick Porky y a otras bandas cuando puedo, porque ahora hace mucho que no voy, pero voy a ver a Dragonauta… No se me ocurren ahora todas las bandas, pero voy y me encanta y me llevo bien con casi todos. Muchos han sido invitados y muchos han sido nobles con nuestra propuesta. Otros no y no dejo de ser su amigo.

-No, está claro, es otra cosa… pero ¿es una cuestión competitiva?

-Gabriel: No, no lo sé de parte de los demás. Nosotros sentimos que proponemos algo diferente desde lo musical, desde lo estético. Tratamos de darle a todo una vuelta de rosca y ese es el motor nuestro y lo que nos hace sentir felices y orgullosos de nuestra banda.

-Pero al fin y al cabo no se crea desde la nada. No nacimos de un huevo, salimos desde un contexto…

-G: Uno puede pararse a partir de compartir objetivos. ¿Tocamos? ¿Hacemos una fecha? Sí. Después pasa un mes y surge con otra banda ¿hacemos una fecha? Sí. Lo vas armando. Y de pronto con el tiempo te vas dando cuenta que eso que vos vas haciendo va construyendo algo. Vos sos el primero que decís: “Si suena mal yo no toco”. Vos sos el primero que decís: “No repito más tocar en un lugar donde las condiciones básicas no están dadas”. Yo no quiero que mi arte de tapa sea como todos, yo no quiero que mi video sea como todos. Es el lugar cómodo del que hablábamos de la psicología. Siempre nos vamos del lugar de comodidad y tratamos de darle una vuelta para que sea diferente. Hemos tenido mucha suerte/mérito, porque es una mezcla de que la gente haya visto eso y haya dicho que cuando toca Taura voy a ver a Taura. Fuimos nosotros los atrevidos, los valientes y los arriesgados de hacer un show organizado por nosotros, de hacernos cargo de todo, nosotros. Podría haber salido mal. Pero salió bien una vez, y salió bien la segunda y la tercera, y humildemente y con mucho trabajo fuimos organizando cosas a partir de ver que nosotros podíamos tener nuestra independencia de todas estas circunstancias. Nos arriesgamos: Taura se arriesgó a tener un arte de tapa diferente, se arriesgó a tener un video diferente, a poner la plata en este lugar y no en otro, a alquilar un Buenos Aires Club a un montón de plata y hacernos cargo nosotros e invitar a bandas que no pongan nada, ese fue un riesgo nuestro que podría haber salido mal…

El fin del color es un disco que a ustedes los para distinto, que les da un sonido, que los posiciona de otra manera. No sé si ustedes están tan contentos como estamos nosotros con este disco.

Taura2-Santiago: Antes de empezarlo nos dijimos: “vamos a dar dos pasos para adelante en vez de uno”. Cada uno iba a tener que sacar un poco más de adentro, ponerle más esfuerzo y trabajo de lo que veníamos haciendo. Nosotros tenemos una forma de trabajar individualista. Cada uno encara su instrumento en su casa por su cuenta y después hacemos el ensamble. Cada uno tuvo que bancarse la devolución. Hicimos el disco que mejor representa a la banda hoy en día, el que mejor suena, el arte que más nos gusta, el más completo como obra de arte o musical, aunque suene un poco ambicioso.

-Salió en octubre de 2011. ¿Sienten que el disco se fue resignificando en este tiempo? ¿En qué se transformó el disco en contacto con el mundo?

-G: La ventaja de ser una banda de rock es el vivo, la sangre. Uno va componiendo el disco como lo siente en un proceso de fragilidad pero el partido empieza cuando lo tocás. Este es un disco más rockero, tiene más riff y siento que sin querer originamos algo para la gente. Encontramos algo que confluye. Los shows son más enérgicos y nos conectamos más entre nosotros y con la gente. Eso tiene que ver con la propia intensidad del disco.

-S: Con el tiempo te cambian tus canciones favoritas. Pero la recepción del disco fue que tiene una personalidad definida. Que te reconozcan de espalda es una caricia. Ya la banda tiene su identidad sonora, compositiva, estética. Para mí es un mérito. Es el disco que más difusión tuvo, que más repercusión tuvo. Hay una crítica que decía que era muy pesado para el rock y demasiado blando para el heavy y lo decía como algo malo. Y para nosotros estaba buenísimo. Yo no quiero que la banda suene genérica como la coca que la abrís y siempre tiene el mismo gusto.

-G: Nos vamos continuamente del lugar de la comodidad. Nos gustan bandas que van siempre atrás de la canción. Taura pretende esta eternidad de lo intenso. Es el camino más difícil, más duro. No tocamos todos los fines de semana, es una elección. Porque a nosotros nos gusta Taura. Nadie come la comida que ama todos los días. Esto lo aprendimos con Rush o con otras bandas por el modo que encararon su carrera. Lo que hacemos lo hacemos bien, después está el gusto. Más allá de Taura, nosotros consumimos música a lo pavote.

-S: Está la necesidad de formarse. Nos quedó marcado el documental de los Ramones por la cantidad de verdades que hay sobre el comportamiento de un grupo en el ámbito de una gira o de un show. Son detalles de los que aprendés mucho.

-G: No tomar la banda como un grupo de amigos. Yo creo que lo mejor que tenemos es que somos amigos, por suerte. Pero una banda de rock no tiene nada que ver con ser amigos. Cuando vimos el documental pensamos: “ah bueno, entonces no estamos tan errados”. Si tu amigo es batero y es malo, loco, te tomás una birra, vení a mi cumpleaños, pero no tocás en mi banda. Acá pasa mucho. Aprendamos de las viejas que saben de verdad.

-S: La amistad está hasta en un tercer plano en una banda. Yo no toco con él porque es mi amigo. Por suerte somos amigos. La amistad se dio después y, por suerte, es lo que sostuvo la banda.

-G: Es verdad que todo se complementa. Pero te une el amor por lo que pasa en la sala, porque todos somos fanas de la banda y nos une el mismo objetivo. Lo que siempre nos mantuvo unidos es que lo que nos pasaba musicalmente era único para nosotros y eso era por sobre todo. Yo deseo que siga siendo así. La amistad pasa por otro lado. El objetivo es hacer una música que nos haga feliz que nos reconforte en cuerpo y espíritu y que esa sea nuestra deidad. Eso lo vimos en el documental, y también en el de Metallica o en el de Anvil.

-S: Anvil… la escena deprimente cuando tocan en el casamiento de la manager… eso es adonde uno no quiere llegar. En un punto nosotros lo vivimos cuando fuimos de gira a Europa. Te van a ver 30 o 40 tipos y vos das lo mejor que tenés. Estos tipos, con todo el historial que tienen, piensan qué injusto es el mundo… pero es así.

-G: Si no ves a tu banda como una herramienta para llegar a la mayor cantidad de gente posible, estás pifiado. Ahora, si querés eso pero hacés lo que hacen todos, hay un error. Después hacés las canciones que mejor te salgan, que es la mayor de las deidades. Porque si vos hacés todas las cosas muy mal pero escribís unas canciones increíbles… a pesar de todo…

-S: Si tu principal objetivo que te moviliza a querer formar una banda no está puesto en hacer la mejor canción que se te ocurra, porque tampoco es una ciencia, naciste muerto como banda. Todo lo demás es accesorio. Todo, en el sentido literal de la palabra. Si no tenés con qué sostener el Facebook o la foto, no tenés nada.

-G: Te puede gustar o no Carajo pero suena increíble. Pero para llegar hasta ahí hay un trabajo, hay tres viejas que trabajan. Si vos querés que como una modelo te descubran en la calle y te pregunten si querés salir en la Rolling Stone, estás muerto. Tenés que ensayar. Si una melodía de una canción está buena, buscá una mejor… a todos nos gusta tener una banda de rock pero no es fácil tener una banda de rock. Implica mucho laburo sacar este disco. La primer Trastienda implicó mucho laburo independiente.

-S: La Trastienda te dice que no puede cobrar menos de, ponele, 40 mangos, pero no nos mintamos. Podés cobrar más caro, pero podés cobrar 40. Cromañon, y todas las excusas, nos pasó a todos. Pero si vos querés y tenés con qué, podés. Podés reaccionar ante esta circunstancia y no quedarte quieto. Nosotros estamos orgullosos de lo que hacemos y para nosotros recién empieza. Nosotros hacemos todas las notas igual, y hacemos La Trastienda igual que hacemos el Salón Pueyrredón

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-Y hablando de La Trastienda, se acerca el show que los tendrá ahí nuevamente…

-S: Sí, el jueves 9 de mayo hacemos la segunda Trastienda solos, producido por nosotros. Queremos dar un paso adelante, poner una pantalla y pasar unas proyecciones. Hay que aprovechar el momento que vive la banda pero no resignamos nunca el trabajo. Como consumidores de discos nos gusta que nuestros discos estén a la par de la mejor producción posible. Hay pequeños detalles que otros dejan de lado que no cuestan nada, que sólo cuestan trabajo, estar encima. No negociamos, o no queremos negociar la calidad y la dignidad.

-G: La dignidad. Cualquiera puede decir que no le gusta Taura. Buenísimo. Ahora: es digno. Nada está hecho al azar, todo está hecho con mucho laburo. Por lo tanto nada de lo que consigamos es casualidad. Es medio pedante que lo diga, pero me parece que Taura sabe hacer cosas muy buenas viniendo del underground. Dignas de calidad.

-¿Hay lugar para las bandas que vienen del under después de Cromañon?

-S: Sin estar seguro de la respuesta, creo que parte de la responsabilidad es de las propias bandas. Que hay contratos leoninos con respecto al alquiler de los locales, es cierto. Todo es cierto, pero fijémonos qué hacen las bandas que tienen acceso a esos lugares para promocionar esto que vos decís. ¿Donde viste un Obras de un grupo que está en todos los festivales invitando a grupos nuevos? Yo no lo vi. Y vuelvo a decir lo que decía al principio. Nosotros tocamos en el club Premier e invitamos a dos bandas. A una no la conoce nadie. No de bondad, sino de creer que se pueden hacer las cosas de otro modo. Te pongo este caso: Rush durante 10 años se llevó de gira a Primus en el primer disco y a Pearl Jam cuando no eran nadie… A Mother Earth que no la conoce nadie y fue de gira con Rush. Estas cosas se pueden hacer acá.

-G: Todas las bandas que tocaron con nosotros recibieron el mismo trato. Lo único que exigíamos es que lleguen a horario a la prueba de sonido y al show. En todo caso, debut y despedida. Nosotros invitamos bandas amigas o que nos gustaban y todas recibieron el mismo tratamiento. Eso es convicción y valores para nosotros.

-S: En La Trastienda no te dan margen de horario para invitar a otra banda. Eso tiene que ver con los contratos leoninos. Viendo los lugares under de afuera, al menos lo que nosotros vimos, tienen resueltas un montón de cosas desde el punto de vista de la infraestructura, que nosotros no. Hay que aprender de esto. Por ejemplo, una idiotez, nosotros tocamos con una banda que se llama Crañón, y el cantante quería probar un micrófono y le faltaba un cable. El sonidista del lugar cortó un cable y se puso a soldar el cable que necesitaba el pibe. Imaginate pedirle acá a un sonidista: “¿che me soldás un cable para probar un delay que ni siquiera sé si lo voy a usar en vivo? “Nosotros somos los equivocados, no ellos. El tipo está al servicio del que contrata el lugar. El sentido común nos lo indica, ¿no?

-¿Tienen alguna opinión formada sobre la reciente Ley de la música?

-S: Sin entrar en ninguna polémica. A mí que un músico tenga que someterse a una evaluación para tener un beneficio de ciertas dádivas, no me cierra, no me gusta como situación de pertenencia ¿Quién va a ser el que te evalúe? ¿Por qué está éste y no otro? La ley habla más de la parte administrativa, que está bien, pero no habla mucho de la música. Es un paso, pero faltan cuatrocientos más.

-¿Cuáles son las bondades de ser una banda independiente?

-G: El escenario cambió. Antes dependías de una distribuidora que llevara el disco a las disquerías. El heavy por suerte sigue comprando discos y a partir del cambio de escenario lo veo positivo, porque en todo negocio, mientras menos intermediarios haya, más gana el que crea la obra. Ser independiente tiene esa ventaja: podemos fijar el precio del disco que creemos que está bien para la gente. Por otro lado también es verdad que el músico nunca ganó plata por venta de discos vendidos. Fue por regalía  y especialmente por los shows y la verdad que creo que no cambió mucho el escenario. Nosotros vendimos siempre los discos en los shows. Además hay un par de puntos para que se pueda comprar a distancia. Y nosotros podemos regular que se venda al mismo precio. A lo sumo tenés que pagar el envío, pero no nos lo pagás a nosotros.

-S: Aparte también, a sabiendas de que cada vez hay menos disquerías creció la venta por Internet, pero los discos que vendemos en los shows tienen el valor agregado de que en los shows se venden después que terminó el recital y eso significa que la banda te transmitió algo y te dio ganas de comprar el disco. Por otro lado, si el formato mañana es una caja de zapato, lo sacaremos en caja de zapato. Lo importante es seguir haciendo canciones en el formato que sea. Ahora va a salir una edición de El fin del color en vinilo pero para nosotros sacar un vinilo, siendo una banda que no tiene un respaldo detrás, es muy importante. Ahora ¿Quién saca un vinilo hoy? Para nosotros es levantar la copa del mundo, vamos a tener un vinilo con nuestro nombre. Tiene un valor sentimental mayor.

-G: Tiene que ver con eso de la ley de Cristian. A mí lo que sí me parece muy positivo es que haya alguien como Cristian haciendo algo por aquellos que no saben cómo y eso me parece importante. Después a algunos le servirá más o menos, a otros no, a otros les servirá mucho. El punto es que está bueno elegir y nosotros elegimos algo. Está bueno que suceda y que esté, porque hay muchas bandas que no tienen a donde recurrir. No sé si Taura va a ver un beneficio de eso, porque somos una especie de burbuja en algunas cosas, pero está buenísimo que exista. Lo importante es que las cosas sucedan y que sucedan por motus propio, que haya personalidad, que haya independencia, que haya espíritu y salir del lado cómodo del asunto, incluso en el rock.

-¡Sobre todo en el rock!

-G: Sí. Mis canciones hablan de amor.Para mi es revolucionario hablar de amor. Como dice Dolina, que todos los hombres hacen cosas para levantarse minas (risas)Es rockero hablar de amor, no quiero ser tribunero pero el mundo está signado por la mujer, el hombre, el sexo, el deseo y atraer ¿Acaso no cantás, tocás o pintás para alguien? Nosotros elegimos el amor, otros eligen la política. Está lleno de gente que no es rockera. Está lleno de bandas que no son rock, porque si no tienen tal equipo no tocan, si no tienen tal cosa, no tocan. Si no hay lugares, tenés que buscarlo, porque no es que no los hay. Hay que buscarlo y bancártela.

-S: Si tenés ganas de decir algo, si tenés algo para decir, el lugar lo tenés que buscar y lo vas a encontrar. Hay ciertas cosas que yo puedo pensar diferente que él (Gaby). El puede pensar una cosa y yo otra, como en este caso con la Ley de la Música, pero no vamos a hacer una letra que diga “la ley de la música es lo mejor”, porque él sabe que yo no pienso eso y no me voy a sentir representado. Sigur Ros no da entrevistas en conjunto, porque cada uno quiere decir lo que siente y piensa individualmente. Podemos estar en desacuerdo, pero él no va a decir algo que no me represente.

-¿Y el espíritu colectivo?

-G: Hay un espíritu colectivo porque Taura es un sustantivo colectivo, pero la realidad que es colectivo pero no es democrático. En algunas cosas hay un Johnny (Ramone) Si no, es mentira.

-S: Como dijo Sting, es una tiranía benevolente, no existe la democracia. El tiene que hacer lo que tiene que hacer él y yo lo mío, cada uno representa su rol.

-G: En la música todos opinamos, pero en ciertos tópicos, cada uno ocupa su lugar. Yo no le pregunto a todos cuando hay una fecha. Tocamos y listo. Hay un momento en el que decide uno. Nos dimos cuenta que no podíamos decidir todos porque es muy difícil que estemos todos de acuerdo. En Taura no hay margen de improvisación porque una banda es trabajo.

-Sacándolos un poco de lo que es la banda, estaría bueno saber qué están escuchando por estos días. Vemos que lucen remeras de clásicos…

Taura6-S: Todo el tiempo salen cosas nuevas y bandas nuevas y la verdad que yo pienso que la música que está buena merece ser escuchada. Después está en cada uno esa llama de la curiosidad que te lleve a buscar. Hace poco tocamos en Pilar y vino un flaco a decirnos: “Buenísimo, cómo suenan ¿Dónde puedo conseguir su música?” Es una pregunta que ya no cabe más si sabés el nombre de la banda. Esa pregunta no cabe más. Me dio tanta bronca que le regalé un disco, no para aleccionarlo, si no para decirle “si vos lo querés lo encontrás”. Salen un millón de cosas, no todo es valioso, pero en el estilo que nosotros nos movemos hay bandas que nos inspiran todo el tiempo. Lo que perdura es lo que tiene un sostén para perdurar y ser atemporal.

-G: A mí no me gusta la música. Me gustan estilos y bandas: el metal extremo, el heavy metal y el hardcore extremo.

-Uno te escucha cantar y dice este tipo escucha de todo…

-G: No, yo no escucho todo. Me gustan bandas. Amo a Jeff Buckley o a su papá, Tim Buckley, pero no escucho trovadores americanos. Me encanta Sunny day real estate, pero no escucho pop emo norteamericano. Me encanta Sigur Ros pero después amo los Beatles pero no las bandas Beatles, así como con los Stones. A los MC5 los súper respeto y me parecen re grosos, pero no tengo un puto disco y no lo tendré jamás. No me gusta Frank Zappa ni Duran Duran, pero me gustan temas. Me gusta The Cardigans, pero no me gusta el pop cantado por minitas. A mí me gusta el heavy metal y el hardcore extremo y old school y nada más. Escucho esos estilos. Me copa esa mediocridad: escuchar las bandas que me gustan porque son del género. No sé, hay gente que le gusta White Stripes y a mí me parece una mierda con todas las letras, no importa que haga una viola con una madera. Obvio que aprendo de estas viejas, de Jack White o de Metallica que ya ahora no me gusta. No puedo aprender sólo de Kreator. El rock es eso, trabajo y aprendizaje.

-S: Siempre va a haber ponentes con los que te sientas identificado y que no te tengas que quedar con lo superficial. Te pasa que te comprás un disco por un tema o por el arte de tapa, y después adentro el disco es una porquería. Siempre podés rescatar cosas de las diferentes bandas, aunque sea las cosas que no te gustan. Nosotros con Carajo no tenemos una nota en común, pero podés aprender cosas de ellos y sacarles provecho. Está en cada uno aprovecharlo.

Alejandro Panfil
Fotos: Andrés Felipe Carrizosa

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