Marky Ramone: “Ahora la paso mejor, hago lo que quiero” (Entrevista)

Son otros tiempos los que corren y hay diferencias notorias cuando se habla de Los Ramones y la Argentina. No es la década del noventa, en la que miles de fanáticos le hacían marca personal al grupo para descargar toda su locura contenida entre visita y visita. Es muy diferente: Joey, Dee Dee y Johnny han muerto y de los importantes sólo queda Marky, dando vueltas por el mundo y manteniendo vivo el legado del cuarteto neoyorquino.

Es miércoles al mediodía y en el hotel del microcentro donde se hospeda el hombre bautizado como Marc Bell solo hay un par de ramoneros esperando por una foto y una firma. En el primer piso, luego de hacer unas flexiones que lo dejaron un poco dolorido, nos espera el batero más importante que tuvieron Los Ramones. De hecho, se hace cargo de eso, ya que él mismo aclara que Tommy no sabía mucho del tema. A Richie no lo nombra por razones obvias: fue su reemplazante cuando lo echaron en el 82.

Horas antes de la entrevista, la duda pasaba por saber qué tipo de persona nos encontraríamos cuando finalmente estuviésemos frente a Marky. Afortunadamente, el tipo resulta más que amable y se toma todo el tiempo del mundo para responder sobre todos los temas, los agradables y los no tanto.

Casualmente, dos días después del encuentro será 16 de marzo y se cumplirán 16 años del último show de Los Ramones en Buenos Aires: “Fue grandioso, en un gran estadio. La gente estuvo increíble y la pasamos muy bien. De hecho, lo tengo registrado en mi video Raw”.

Inevitablemente, Raw da pie para consultarle por qué en ese documental Johnny aparece como un tipo simpático y no como el cabrón de End of The Century o Lobotomy: Surviving The Ramones, la biografía de Dee Dee. Pero antes de entrar decididamente a hablar de Johnny, Marky suaviza un poco las versiones que hablan de una convivencia muy difícil: “Hay una gran exageración en ese libro (se ríe). A Dee Dee le gustaba exagerar. Raw es un video divertido y tampoco es que estábamos peleando todo el tiempo. Éramos una familia y las familias se suelen pelear. También era un trabajo. Pero lo manejamos bastante bien como para que el grupo se mantuviera durante 22 años, de los cuales yo estuve 15”.

-¿Johnny era verdaderamente un tipo difícil?

-Si, él tenía una muy mala actitud hacia el resto de la banda. Creo que tiene que ver con que cuando íbamos al estudio él no podía tocar las guitarras líderes y eso era motivo de pelea con Dee Dee. El siempre quería ponerse todo al hombro, pero tenía que traer a Daniel Rey o a Vernon Reid para que hicieran los solos de guitarra. Es algo que todo el mundo sabe y eso pasó en varios discos. Era mala actitud, no contra mí porque le ponía un trompazo en la cara, pero siempre se la agarraba con Tommy, porque era muy chiquito, con Joey, porque era muy callado, y con Dee Dee, porque era su blanco preferido. Cuando componía una canción, Dee Dee, que tocaba muy bien la guitarra, tenía que enseñársela a Johnny. John era bueno para hacer lo suyo (rasguea hacia arriba y hacia abajo a toda velocidad, típica forma de tocar de Johnny). Yo creo que por eso sentía mucha frustración y se la agarraba con el resto de la banda y con el road manager (Monte Melnick). La gente es diferente entre si: alguna es buena, otra no tanto pero no le rompe las bolas a los demás y hay gente que no siente nada por nadie. Éramos diferentes, pero esa es la historia, es lo que pasó.

Si no llega a alcanzar con lo que cuenta Marky sobre lo difícil que era tratar con Johnny, basta con ir hasta la página 149 de la autobiografía de Dee Dee para encontrar un ejemplo más: “A mediados de los ochentas, Los Ramones firmaron contrato por tres discos con el sello Beggar’s Banquet, de Inglaterra. Recién habíamos sacado Too tough to die y estábamos haciendo todo lo posible para promover la banda. Martin Mills, director del sello, nos pidió que lanzáramos Bonzo goes to Bitburg, pero a Johnny no le gustaba el titulo de la canción, lo que nos trajo varios problemas. En Animal Boy le tuvimos que poner My brain is hanging upside down para complacer a Johnny, gran fanático de Ronald Reagan. Al menos Joey y yo peleamos para el nombre del single, y por única vez, ganamos”.

Marky, que ya no tiene relación con los otros “viudos” del grupo, sigue contando más detalles: “En Raw se cierra el círculo y ahí están los Ramones. Era mi cámara y ahí Johnny no se iba a mostrar como un mal tipo, pero en End of the Century era otro el que tenía la cámara. Ahí aparecía el verdadero Johnny y no me gusta nada, porque Joey ya no estaba y él seguía hablando mal de él. Eso realmente me hinchó las pelotas porque hay cosas que las tenés que dejar en el pasado. Joey estaba en el hospital y no fue ninguno de Los Ramones a verlo ¿dónde estaba Tommy? ¿dónde estaba Dee Dee? Yo estaba ahí. Ya no hablo con ninguno de ellos, ya no hablo con los miembros de su familia, sus segundas esposas, nada. Solía verme con Tommy pero ya no, porque me avergüenza que siga currando con Los Ramones y pienso: “¡hacé algo, sé productor!”. A Richie y a CJ no los considero parte de Los Ramones. Así es como me siento. Me importa una mierda en qué andan”.

Después de tantos años en la ruta, tocando los mismos temas una y otra vez, se podría llegar a pensar que Marky está harto de este laburo y que no ve la hora de colgar los palillos. Sin embargo, la respuesta es todo lo contrario.

-¿Seguís amando las canciones de Ramones o lo sentís como un trabajo?

-No, para mí no es un trabajo, el trabajo terminó en 1996. Ahora la paso mejor y hago lo que quiero. Puedo parar si quisiera. Hice nuevos amigos, conseguí mails y teléfonos de chicos que conocí cuando estaba con Los Ramones y que me pedían una participación. Me llegan mails pidiéndome que haga con ellos temas de Ramones y ahora les digo “estoy”. Tengo dos chicos de acá de Argentina, grandes fans de Los Ramones, que son los Expulsados, y toco con ellos cuando puedo. Los quería en mi banda debido al cariño que nos tienen en Argentina y a que ellos eran muy buenos músicos.

-¿Y estás escuchando nueva música?

-Si, tengo un programa de radio llamado Marky Ramone’s Punk Rock Blitzkrieg. Es el programa de punk rock más importante en los Estados Unidos. Quiero tener los oídos puestos en todo y paso mucho punk rock en mi programa. Buenas y nuevas bandas. Por supuesto que de Argentina me gustan Expulsados y Attaque 77. En mi programa paso música old school, new school y bandas nuevas que no tienen un contrato discográfico. Quiero darles mi apoyo. Y, si puedo ayudarlos, los ayudo.

Marky Ramone DJ, cocinero y empresario solidario

-Hace poco estuviste pasando música en The Roxy, un boliche de Buenos Aires…

-Si, pasé buenas canciones. No me importa si no son bailables, tienen que ser grandes canciones, que tengan groove. Eso sí, me niego a pasar música disco o música electronica. ¡No lo voy a hacer!

-Vimos que tenés un DVD donde enseñás técnicas de batería…

-No, en realidad no enseño. La gente ve eso y luego aprende, pero no quiero enseñar batería. Tengo un video para principiantes y me dijeron que es el más vendido en la compañía. Por eso ahora quieren que haga la segunda parte. No quiero ser de esos tipos que enseñan la técnica, no quiero ser conocido por eso. Quiero que reconozcan mi estilo (hace la mímica de su típico golpe de hi-hat). Mi estilo es Ringo Starr acelerado. Es un estilo extraño el mío.

-A propósito de Los Beatles, grupo del que sos un gran fanático ¿te gustaría tocar con Paul Mc Cartney?

-(Muestra su Iphone con una calco de Los Beatles) El tiene un gran baterista pero, si me lo pide, por supuesto que le diría que si, me encantaría.

-Yendo a tu costado culinario ¿de dónde viene tu relación con Anthony Bourdain?

-Lo quiero mucho, somos grandes amigos. Amamos la comida y amo cocinar. Solía cocinar cuando tenía quince años y comíamos mucho spaghetti, porque me encantaba y era barato. Y con Tony siempre estamos en contacto. Nos mantenemos al tanto por mensaje de texto o por Twitter, porque solemos estar ocupados cada uno en lo suyo. Tenemos una gran amistad y un respeto mutuo.

-¿Fue idea de Tony la salsa Marky Ramone?

-No, no, dejame contarte cómo fue: mi abuelo fue el chef en el Copacabana de New York, un club nocturno muy grande, durante 20 años y tuvo otro restaurant. Cuando era chico pasaba muchas horas con él, mirándolo cocinar. Veía todo lo que se hacía en la cocina. Ahí aprendí de toda esa creatividad. Por eso decidí que cuando me fuera de la casa de mis padres lo primero que haría serían spaghettis. Cuando decidimos hacer esta salsa estuvimos probando la formula durante seis meses. La primera vez que la probamos estaba salada, la segunda un poco desabrida, pero un buen día encontramos la salsa perfecta: “la tenemos”, dijimos. Es un emprendimiento de caridad, lo hacemos por los chicos que lo necesitan y me siento orgulloso de eso. Y en todo el mundo tenemos las Marky Ramone’s Cookies.

Mientras Marky nos muestra las fotos de sus nuevas galletitas, con un original envase con forma de tacho de batería, nos explica un poco más acerca de este emprendimiento solidario: “Ayudamos a chicos que tienen problemas de alcohol y drogas. Queremos darle mejores condiciones de vida y mostrarles que hay un mundo mejor, que pueden tener una vida normal. Queremos mostrarles que la vida es buena, para que puedan superar lo malo del pasado”.

Se viene el libro de Marky

Molesto con la cantidad de versiones que hay acerca de Los Ramones, Marky decidió sacar a la venta su propia visión sobre el grupo. Será la biografía de una voz más que autorizada: “Mi libro va a salir el año que viene. Empiezo desde mis primeros días en la música, cuando tocaba en el Village con 16 años y entre el público estaban Tom, John, Dee Dee y Joey. Ya eran los Ramones. Cuento anécdotas con Wayne Caunty, el disco Blank Generation, mi relación con Syd y Nancy y también la época en que me invitaron a unirme a Los Ramones. Es un libro grande y completo, escrito por alguien que estuvo en Los Ramones. Nada de miembros de la familia o de un tipo que conocía la banda, como el libro de Monte Melnick, que ni siquiera fue escrito por él. También hay otro libro horrible que cuenta verdades sobre Los Ramones ¡desde Inglaterra! Es gente que escribió un libro para tener sus 15 minutos de fama. El mejor libro sobre los Ramones es el primero, The Ramones, an American band, de Jim Bessman, porque todavía estaban todos vivos. En mi libro voy a criticar a todos esos libros. Le voy a decir a la gente que no les compre mentiras a los tontos”.

Otra vez por acá

-¿Qué podemos esperar del nuevo show en Buenos Aires?

-Vamos a hacer unas 34 canciones de Ramones, con Michael Graves en la voz, que es un ex cantante y compositor de los Misfits durante la etapa más popular de la banda. El se fue de la banda y lo invité a que se nos uniera. Entre otros, vamos a hacer What a wonderful world, el tema que grabé con Joey en su disco solista. Va a estar bueno el show.

Marky Ramone se siente feliz y sin presiones. Está para tocar en cualquier parte del mundo donde lo llamen, que irá con gusto. No reniega para nada de la vida en Los Ramones, pero le agrada mucho más esta etapa, porque puede hacer lo que quiera, y cuando quiera.

Alejandro Panfil

Comments

  1. muy buena entrevista, lo tenia como otro tipo a marky pero veo q m equivoq!! muy doloroso lo d joey,terminar a si sin sus seres queridos cerca!! porq no haber estado en su vida 😦

  2. muy buena entrevista hojala los Ramones se hubieran llevado mejor pero aun asi juntos fueron dinamita

  3. Estén atentis con Marky. Puede haber novedades…

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